EL ORGULLO DE GUARNIZO: EL NAVÍO REAL FELIPE, 1732.

El Real Felipe 1732. El orgullo de Guarnizo.
El Real Felipe, 1732. Pintura del cántabro Carlos Parrilla Penagos.

Vista del navío Real Felipe por su costado de estribor navegando por la bahía de Santander entre la ciudad y el arenal de El Puntal. Fue el primer navío de primera clase que se botó en España en el S.XVIII, único del sistema Gaztañeta y planos de Ciprián Auntrán con 114 cañones en tres puentes, y también único en su clase botado en el Real Astillero de Guarnizo.

Se puso en grada en 1731 y su vida operativa transcurrió desde su botadura en 1732 hasta 1750 cuando se desguazó en Cartagena. Tendrían que transcurrir casi cuarenta años para que se decidiese la construcción de otro navío de primera clase, esta vez en el astillero de La Habana, fue el navío Santísima Trinidad que se botó en 1769.

En Guarnizo se construyeron algunos barcos que participaron en la primera Armada Nacional, mandada por Bonifaz Camargo, que en el año 1248, ayudó a la conquista de Sevilla. El Rey, agradecido, concedió el privilegio a Cantabria de ostentar el navío rompiendo la cadena y la Torre del oro, que hoy figuran en el escudo de Cantabria.

Las necesidades de galeones, en el siglo XVI, para defender el comercio con América, obligó al Rey Felipe II a aumentar la construcción naval, ordenando en 1581 instalar el astillero de Guarnizo, entre otras razones, por la abundancia de madera, su bajo costo, el calado de la ría de Solía y la protección y defensa que confería su situación al sur de una bahía de Santander.  De esta manera, la Armada disponia de una fábrica de naos y galeones situada en un lugar del Cantábrico, tan fácil de defender como difícil de batir para un agresor, pues Santoña había sufrido en 1639 el ataque de los franceses desembarcados en Laredo al mando de Monseñor Sourdis, que quemaron en grada tres buques en construcción y el material acopiado para otros siete. En 1645 la decisión real recayó en Guarnizo, caserío emplazado al fondo de la bahía de Santander, entre el monte Cabargo y la península de Maliaño, que por otra parte, contaba con una antigua tradición en el campo de la construcción naval. Por orden de Patiño sufrió una amplia reorganización en 1721, bajo la inteligente dirección de D. Antonio Gaztañeta. Fruto de ella fueron un notable número de navíos y fragatas de buenas condiciones evolutivas y marineras, acompañadas de un sólido acabado. Entre su producción destaca el Real Felipe, navío de tres puentes y 114 cañones, construido en 1732, bajo el sistema propio de Gaztañeta.

El astillero continúo la fabricación de buques de guerra hasta 1798; a partir de entonces solo recibió contratos de particulares, pues el arsenal de El Ferrol se encontraba ya en plena producción y podía cubrir las necesidades de la Armada. Su vida languideció desde la guerra de Independencia y desapareció en 1871.

Por palabras de Vigodet sabemos que “nuestros antepasados, hasta que el Sr. D. Felipe V subió al trono de las Españas, no tenían metodizado en ningún concepto el servicio marítimo, y durante siglos enteros estuvieron haciendo la guerra en la mar sin que el Gobierno o personas inteligentes en su delegación interviniera en las construcciones y aprestos, ni se pensase en establecer un sistema en lo facultativo, en lo militar ni en los económico; lo que al fin vino a practicarse en el año 1722 por lo respectivo al primer punto, en que se dio comisión al teniente general D. Antonio Gaztañeta para que, (…) estableciera reglas y dimensiones para la construcción…” Fue de esta manera, como D. Antonio Gaztañeta puso en marcha el primer sistema racional para la construcción de buques, que iría evolucionando hasta desarrollar cuatro sistemas más a lo largo de todo el siglo XVIII.

El sistema Gaztañeta no consiguió zafarse de la tradición constructiva del siglo XVII, por lo que sus diseños y proyectos, adolecieron de los defectos de la época, derivados de basarse en reglas heredadas y no en principios físicos ni matemáticos. Pero a pesar de que esto, el nuevo sistema de construcción naval, consiguió despertar la admiración de los ingleses por el alargamiento de la eslora del barco. Así, fue reconocido como el último sistema genuino de su tiempo, exclusivo y puramente español.

El Real Felipe de 114 cañones, fue el primer navío español de tres puentes construido en Guarnizo en el año 1732 según el sistema Gaztañeta. Con un casco alargado y con poco alzamiento, la relación eslora/manga fue superior a la de sus contemporáneos extranjeros. Otro de los navíos construidos con este mismo sistema fue el Rayo de 100 cañones, fabricado en La Habana en 1748 por D. Pedro Torres. Ambos barcos se caracterizaron por su escasa vida, lo cual fue una de las principales críticas del sistema constructivo de Gaztañeta.

Bibliografía: “Revista de Historia Naval. Instituto de Historia y Cultura Naval , Armada Española. Nº 9, 1985.”

Gaztañeta y Patiño.

En agosto de 1718 este oficial español naval y arquitecto luchó y perdió la flota la que él antes había construido en el Cabo Pessaro. En 1719 había sólo 26 navíos de la Línea en un estado bastante malo, para defender el imperio colonial más grande en el mundo conocido.

En 1720 Gaztañeta preparó proyectos para un navío de línea de 60 cañones. El énfasis estaba en la velocidad, la maniobrabilidad y artillería juntos. Él alargó y rebajó el diseño tradicional, en particular en la primera cubierta de cañones. Ellos no fueron construidos para batallas tradicionales raudas, si no más bien para aquellas necesidades de España: la protección de convoyes, envío de información y la patrulla o exploración. Ellos fueron ligeramente armados, comparándolos a los navios franceses o británicos. 24 de 18 libras sobre la cubierta principal; 26 de 12 libras sobre la segunda cubierta y 10 de 6 libras sobre el castillo y alcázar. De todos modos las rutas españolas de comercio estuvieron siempre abiertas y normalmente bien protegidas, lo que constituyó un éxito en los planes de España, que no buscaba el dominio del mar, si no su conservación de sus colonias ultramarinas.

Los detractores del sistema Gaztañeta acahacaron falta de solidez en las ligazones y eslora exagerada en relación a la manga y peso de la artillería, lo que derivaba en continuas carenas, reparaciones y escaso tiempo de vida útil. Aun aceptando en parte los defectos, no se puede comprender como los navíos construídos por el sistema Gaztañeta pudieron causar tanta admiración a los ingleses, que incluso en publicaciones actuales lo consideran uno de los más interesantes proyectistas navales de la Europa moderna. El comportamiento del Real Felipe en el combate de Tolón, en 1744; del navío Princesa, en 1740, y del Glorioso en 1747 constituyen una prueba palpable de la bobdad de la fábrica. Este sistema fue el último sistema genuino, exclusivamente español y en algunos aspectos de la construcción naval, como el alargamiento de la eslora, fue un auténtico precursor de su tiempo.

Después del desastre en Pessaro, había una oleada de renovación en los astilleros, con la supervisión de Jorge Patiño, principalmente con diseños de Gaztañeta. Casi todos los 58 navíos y 9 fragatas que fueron producidos en los 20 años que siguió a el Cabo Pessaro (La Habana 36+7; Guarnizo 22+2). Muchos eran todavía de 60 cañones, pero los intereses en Europa y posibles enfrentamientos con marinas más poderosas, hicieron que en 1740 hubiera 12 navíos de 80 cañones. El producto más fino y más grande fue el “Real Felipe” de 114 cañones botado en 1732.

Construcción:

Construido en Guarnizo según los modelos de Gaztañeta. Sus planos fueron desarrollados por los ingenieros franceses don Ciprián Autrán y don Juan Pedro Boyer. Su mejor cualidad era la robustez y potencia de fuego, siendo el primer intento de construir un navío de tres puentes y más de cien cañones. Armado con 114 cañones, 30 cañones de a 36, 32 de a 24, 30 de a 12 y 22 de a 8 libras.

Nemesio Mercapide menciona que llevaba 30 cañones de a 18 en vez de a 12 libras. También podía llevar dos guardatimones en la popa y cuatro pedreros en la cubierta superior. Aunque en la primera batería o batería baja podía llevar cañones de 36 libras, nunca montó cañones de más de 24 libras.

Los planos originales han desaparecido por lo que no se conocen sus dimensiones exactas pero debía tener una relación eslora/manga superior a la de sus contemporáneos extranjeros. Botado en julio de 1732.

CONTEXTO HISTORICO

Al poco tiempo de entrar en servicio, al mando del capitán de navío don Francisco Liaño, se dirigió a Barcelona. Formó división con los navíos Santa Teresa y  Galicia y fue a Nápoles escoltado un convoy de tropas para apoyar al futuro rey Carlos III en el trono de las Dos Sicilias, zarpando de Barcelona el 29 de noviembre de 1733 con la
escuadra de 16 navíos al mando del jefe de escuadra don Miguel de Sada y Antillón, conde de Clavijo.

El 3 de diciembre entró la escuadra en Tolón a causa de los vientos contrarios. Regresó a Cádiz el 18 de julio de 1734. A mediados de febrero de 1734 comenzó a embarcarse en la escuadra de Clavijo los cañones, municiones y otros pertrechos para la conquista del reino de Nápoles. En marzo de 1735 se encuentra en el arsenal de La Carraca en
espera de ser carenado.

En agosto de 1738 zarpa de Santander con los navíos San Carlos, Santa Ana, Santa Teresa y Príncipe, llevando marineros reclutados en la provincia de Santander para la escuadra de Cádiz. En agosto de 1739 se encontraba en la bahía de Cádiz en espera de ser carenado junto a otras unidades, pero las obras todavía no habían concluido en noviembre de 1740 por falta de dinero.

Al año siguiente se incorpora a la escuadra del jefe de escuadra don Juan José Navarro Viana y Búfalo, que había sustituido por enfermedad al jefe de escuadra don Francisco Liaño. En los primeros días de mayo de 1741 la escuadra de Navarro estaba formada por nueve buques de guerra, mientras que otros cinco navíos, entre ellos el Real Felipe, estaban terminando su habilitación.

La escuadra de Navarro, compuesta por nueve navíos y con su insignia en el Real Felipe, zarpa de Cádiz rumbo al puerto de Ferrol el 6 de mayo de 1741 para recoger a otros buques que se encontraban en este departamento al mando del capitán de navío don Ignacio Dauteville, a la sazón jefe del departamento marítimo.
El 12 de mayo capturan a la fragata británica NonPareil y el día 21 de ese mes entra la escuadra en Ferrol. Los buques de Dauteville, navíos San Isidro, Galga y León, se unen a la escuadra de Navarro.

La escuadra británica del vicealmirante Nicholas Haddock había acudido a Menorca al haber extendido los españoles la falsa noticia del ataque a la isla, entrando la española en Cádiz el 12 de junio sin encuentro con enemigos.
Enterados los enemigos de la reunión en Cádiz de las dos escuadras españolas, llegó el vicealmirante John Balchen con seis navíos para reforzar a Hoddock. Tras la llegada de otros buques a Gibraltar, Balchen regresó a Inglaterra con sus seis navíos.

El 5 de noviembre de 1741 embarcó de nuevo Navarro en el navío Real Felipe y el día 15 zarpa de Cádiz la escuadra española rumbo al Mediterráneo para asegurar las comunicaciones con el ejército en Italia, unos cincuenta mil hombres que estaban al mando de don José Carrillo de Albornoz, duque de Montemar. Estaba esta escuadra compuesta por diez navíos, cinco fragatas de dos puentes o pequeños navíos y otros dos buques menores. En el momento de zarpar la escuadra de Navarro, se encontraba en Gibraltar la escuadra británica para reparar las averías causadas una reciente tempestad.

El 29 de noviembre capturan los españoles un convoy de ocho naves y el navío Soberbio apresó otra de 300 toneladas, la fragata mercante británica Williams, sensible pérdida para los británicos al estar cargada de jarcias para la escuadra de Gibraltar. Navarro pudo enterarse por los tripulantes de la fragata la salida de 17 navíos al mando de Norris, cuatro de ellos destinados a reforzar a Haddock. Este convoy estaba al mando del capitán Cornewall y escoltado por los navíos Bedford y Elizabeth.

La escuadra española es perseguida por la británica al mando de Nicholas Haddock hasta la entrada a Cartagena, momento en que aparece la francesa de 13 navíos al mando de De Court y el británico decide no atacar, dirigiéndose a Mahón a la espera de refuerzos. El 19 de diciembre de 1741 toma contacto frente a Cartagena con la escuadra francesa de Court de la Bruyére y sufren un violento temporal cerca de Ibiza el 22 de diciembre, que echa abajo el mastelero del navío insignia español. En situación tan apurada ordenó el francés De Court formar dos columnas y prepararse para el combate. Llegaron finalmente a Barcelona las dos escuadras entre el 4 y el 6 de enero de 1742.

En el puerto de Barcelona se formaron dos convoyes para llevar tropas y pertrechos a Italia. El primer convoy sería escoltado por tres navíos y seis galeras. El navío Real Felipe y el resto de la escuadra de Navarro escoltaron al segundo convoy, formado por 66 mercantes con 11.920 soldados, 431 caballos y pertrechos. El 14 de enero de 1742 zarpa de Barcelona, junto a la escuadra francesa de De Court, rumbo a la Toscana, Italia, como escolta del citado convoy que debía desembarcar al ejército en Orbitelo.

Otro temporal del Este hizo que la escuadra se dispersara y refugiara en las islas Hyeres el 19 de enero a causa del cual el Real Felipe estuvo a punto de hundirse por la gran cantidad de agua que hacía. Se pensó en dejarlo en Tolón, pero llegaron carpinteros y calafates de otros buques para repararlo. Reparadas las averías de la tormenta, vuelve a zarpar pasados ocho días, el 27 de enero. Finalmente llegan al puerto de Spezia el 30 de enero y dejan las tropas en la neutral república de Génova, reforzando al ejército del norte de Italia en la lucha contra los austriacos.

Salieron de Spezia el 13 de febrero y la noche del 20 sufre un fuerte temporal obligando a la escuadra a refugiarse en la bahía de Hieres. Ese mismo día fueron llegando el resto de los buques, algunos con graves averías y remolcados. Faltando varios buques por llegar, determinaron los comandantes de las dos escuadras partir hacia Tolón para estar más seguros ante la llegada de la escuadra británica, entrando en Tolón el 24 de febrero.

Pasaron en el puerto francés el resto del año y el de 1743 bloqueados por la escuadra británica del almirante Haddock de 29 navíos, aumentados a 33 con la llegada de Mathews, que se puso al mando. El 13 de abril de 1743 llegó a Tolón el infante don Felipe, gran almirante de España. Pasó revista a la escuadra española y siguió su camino a Italia para ponerse al frente del Ejército, el cual le aseguró un trono en Parma. Mientras la escuadra española se habilitaba y ejercitaba, la británica era reforzada. A primeros de 1744 contaba la escuadra española con 12 navíos y la francesa de 17 navíos y 3 fragatas, listos para enfrentarse a la escuadra británica que les bloqueaba en Tolón.

Después de dieciocho meses de bloqueo, la escuadra hispano-francesa al mando de De Court zarpa de Tolón el 20 de febrero para enfrentarse a la británica al mando del almirante Thomas Mathews. Su robustez quedó demostrada el 22 de febrero de 1744 durante la batalla de Cabo Sicie, al mando del capitán de navío don Nicolás Geraldino, siendo su segundo en el mando el capitán de navío francés Monsieur De Lage de Cueilly, e insignia del jefe de escuadra don Juan José Navarro Viana y Búfalo.

El navío Real Felipe contaba con una dotación de 1.152 hombres: 16 sargentos, 5 tambores, 3 pífanos, 32 cabos y 257 soldados de infantería de marina, 153 artilleros, 416 marineros, 224 grumetes y 56 pajes. Resistió los ataques de 4 navíos británicos por dos veces, haciéndoles retirarse con graves averías. Murió su comandante, otros dos oficiales y 45 hombres, siendo heridos el propio Navarro, 5 oficiales y 233 hombres, algunos graves que morirían posteriormente.

Desarbolado y después de recibir 300 impactos, fue remolcado a Cartagena por una fragata, entrando en Cartagena el 7 ó 9 de marzo de 1744. No volvió a entrar en servicio, siendo dado de baja en 1750. Don Juan José Navarro fue ascendido a teniente general el 28 de febrero y nombrado marqués de la Victoria el 7 de marzo.

Bibliografía compilada por Santiago Gómez. http://www.todoavante.es
Gaceta de Madrid, nº 49, 8 de diciembre de 1733, página 204.
Gaceta de Madrid, nº 51, 22 de diciembre de 1733, página 212.
Gaceta de Madrid, nº 1. Génova, 15 de diciembre de 1733, página 2.
Publicado en Madrid el 5 de enero de 1734.
Gaceta de Madrid, nº 2. Génova, 22 de diciembre de 1733, página 7.
Publicado en Madrid el 12 de enero de 1734.
Gaceta de Madrid, nº 12. Génova, 3 de marzo de 1734, página 46.
Publicado en Madrid el 23 de marzo de 1734.
A.G.I. Indiferente, 146, N.101. Relación de méritos y servicios del teniente de fragata Don Hermenegildo de Orbe. Cádiz, 31 de diciembre de 1735.
Alcofar Nassaes, José Luis.: “Los tres puentes españoles”. Revista
General de Marina. Agosto 1780.
Artiñano y de Galdácano, Gervasio de.: La arquitectura naval española
(En madera). Madrid, 1920.
Boado y González Llanos, Leopoldo.: “Reglamento General de Marina”.
Revista de Historia Naval. Año 1983, nº 3.
Gómez Vizcaíno, Juan Antonio.: El departamento marítimo de Cartagena de
Levante (1741-1750) y el marqués de la Victoria. Revista General de Marina. Julio 2007.
González-Aller Hierro, José Ignacio.: “El navío de tres puentes en la
Armada española”. Revista General de Marina. Año 1985, nº 9.
González-Aller Hierro, José Ignacio.: “Navío Real Felipe”. Revista de Historia Naval. Año 1986, nº 14.
Martínez-Valverde, Carlos.: “La campaña de don Juan José Navarro en el Mediterráneo y la batalla de Sicie (1742-1744)”. Revista de Historia Naval. Año 1983, nº 2.
Mercapide Compains, Nemesio.: Guarnizo y su Real Astillero. Instituto Cultural de Cantabria. Santander, 1980.
Quintero González, José.: La Carraca. El primer arsenal ilustrado español (1717-1776). Ministerio de Defensa. Instituto de Historia y Cultura Naval. Madrid, 2004.
Saralegui y Medina, Leandro de.: “La verdad sobre el combate del cabo Sicié”. Revista General de Marina. Enero 1902.
Vargas y Ponce, José de. Vida de D. Juan José Navarro, primer marqués de la Victoria. Imprenta Real, Madrid, 1808.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s